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El Ministerio del Ambiente con el fin de mejorar la gestión forestal en el país, convoca a las Organizaciones Gubernamentales y No Gubernamentales a ser corresponsables directos del control forestal, conformando un Organismo independiente, técnico y transparente que se encargue de controlar la movilización de madera en el Ecuador. Este
proceso dio lugar a la firma del Convenio Interinstitucional Vigilancia Verde,
el 11 de febrero del 2000, entre el Ministerio del Ambiente, Ministerio de Defensa, Unidad
de Policía Nacional del Ecuador-Unidad de Protección del Medio Ambiente, Fundación
Maquipucuna, Ello permitió iniciar las operaciones de control forestal a partir de julio del 2000, en cuatro puestos estratégicamente ubicados en zonas consideradas de gran flujo de movilización de madera. Estos son: San Mateo, Baeza, Mera y Lita, incorporándose posteriormente Plan de Milagro y Vilcabamba. Asimismo, para lograr mayor transparencia se firma la constitución del Fideicomiso Mercantil Vigilancia Verde, en abril del 2000 entre las instituciones antes mencionadas, cuyas operaciones son ejecutadas bajo la supervisión del Banco de Guayaquil. El 20 de septiembre del mismo año, se proclama el Acuerdo Ministerial No. 086, en el cual se reconoce al cuerpo de Vigilancia Verde en calidad de denunciante de las retenciones de los productos forestales que se realicen en los puestos de control. Mas tarde, en junio del 2002, se implementan las acciones de control de la movilización de vida silvestre y de los elementos constitutivos de las biodiversidad en el país. En el año 2003 se recibe la cooperación financiera de Petroecuador, establecida mediante el Convenio Cooperación Interinstitucional entre el Ministerio del Ambiente y Petroecuador para el Fortalecimiento al Sistema Nacional Tercerizado de Control Forestal Vigilancia Verde. Ello permite fortalecer las labores control forestal y vida silvestre que se venían realizando con la implementación de nuevos puestos de control fijos en: Calacalí, Aloag, Loja-Zamora, Morona, Petrillo y Quevedo-Santo Domingo, además de la presencia de las unidades móviles con la donación de 6 vehículos para estos fines. La implementación del componente de comunicación y relaciones públicas, como eje transversal de apoyo a las acciones de operaciones forestales y de vida silvestre, coadyuva a la dinamización de la concienciación iudadana en torno a la conservación de los recursos forestales y la biodiversidad, mediante la ejecución de proyectos educomunicativos, programas de capacitación, productos comunicativos y el establecimiento de convenios interinstitucionales con organizaciones de 1er y 2do grado, OG, ONGs, universidades y otros actores.
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