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El Sistema Nacional de Áreas Protegidas persigue el objetivo de preservar la diversidad biológica del país y promover el manejo sustentable de las tierras silvestres, promocionando las ventajas potenciales del ecoturismo y el mantenimiento de flujos genéticos por su importancia biogeográfica.
El Ministerio del Ambiente ha determinado en las UNOT, posibles nuevas áreas que formarían parte de este patrimonio y, previamente, las ha clasificado en categorías, de acuerdo a la naturaleza de su potencial y futuro manejo.
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Las Unidades Naturales de Ordenamiento UNOT, son las "superficies territoriales provenientes de formaciones vegetales naturales, que pueden incluir uno o varios ecosistemas en diferente estado de conservación y ser sujetas de incorporación y ordenación en el SNAP"
Los indicadores para establecer el valor de la calidad ambiental, permiten analizar la representatividad de provincias bióticas y ecosistemas, diversidad paisajística, atractivos turísticos, valores arqueológicos, etnias nativas, entre otros, que asignan una calificación total a cada una de ellas y dividirlas en categorías.
Las áreas de "alta" calidad ambiental han alcanzado entre los 25 y 35 puntos, las de "mediana" entre los 13 y 24 puntos y las de "baja" hasta 12 de calificación.
Los ejes ambientales de mayor calidad son ocho y comprenden los parques nacionales Sangay y Podocarpus (30), la cuenca alta del río Guayllabamba (29), los ríos Napo y Pastaza (28), el playón de San Francisco-Río Aguarico (26), la cordillera de Chongón-Colonche (26), el Cayambe-Coca-Cotopaxi (25) y el Mollepungo-Portete-El Cajas (25).
Las 15 zonas de mediana calidad ambiental son la Tulcán-Tobar Donoso , la Cordillera del Cóndor y la Chilla-Zaraguro -Zaruma (24), la Mataje-Cayapas -Esmeraldas, la del Parque Nacional Sangay en los sectores de Culebillas-Cebadas-Altar-Tunguraha y la Cordillera del Cutucú (23), la alta de Amaluza (21), la alta de Guaranda (20), la de Mache-Chindul y la Isla Puná (18), la de Macará-Zapotillo Cazaderos (16), la de Tumbecino en el sector Huaquillas-Marcabelí, la de Bahía-La Laguna, Rocafuerte-Portoviejo, las estribaciones bajas de la Cordillera Molleturo-Mollepungo y, la de los ríos Mira y Lacha en los altos de Lita (15).
Entre los de baja calidad ambiental se ubican los manglares del golfo e Guayaquil y de Jambelí (10) y los manglares del canal de Jambelí en la zona de Balao (7)
El actual Sistema Nacional de Áreas Protegidas está constituido por 35 Areas Naturales cuya permanencia y estabilidad es indispensable: 33 áreas continentales, que incluyen gran parte de las formaciones vegetales naturales existentes en el país, y comprenden nueve parques nacionales, nueve reservas ecológicas, dos de vida silvestre, un área nacional de recreación, un área de reserva geobotánica, un área de ; y un área insular y una marina.
Un diagnóstico situacional, localizó y describió las áreas naturales actuales e identificó las unidades de análisis espacial, bajo la forma de ecosistemas naturales y las estructuró en Unidades Naturales de Ordenamientos (UNOT), sometiéndolas a un proceso evaluativo y jerarquización y posterior priorización.
La propuesta de las UNOT se formuló en función de características importante como el estado de conservación de los ecosistemas y/o la presencia de valores notables biológicos (flora, fauna, endemismo, alta biodiversidad) y/o singularidades naturales(paisaje, cultura, historia) únicos o de interés científico, didáctico o recreativo que ameriten su protección y conservación.
El proceso metodológico ha permitido llegar a la selección y priorización de áreas silvestres sobresalientes que pueden ser incorporadas al Sistema Nacional de Áreas Naturales protegidas del Ecuador.
La identificación, evaluación y priorización de las potenciales áreas a ser incorporadas, permitió definirlas como silvestres, sobresalientes, bajo un esquema que las categoriza por la presencia de sus valores naturalísticos y de fragilidad, ante de las presiones antro picas y cuya importancia impone su protección.
Se analizaron parámetros ecológicos, bióticos, socioeconómicos, histórico-culturales; insumos desarrollados y preparados a través de diferentes consultorías. Esta metodología contempló dos etapas: la interpretación Cartográfica Temática y la evaluación de Áreas Naturales no Protegidas, potenciales para el SNAP
Para el SNAP, las potenciales áreas protegidas constituyen las nuevas zonas que por una preliminar evaluación y posterior selección final, ameritan ser conservadas e incluidas en el sistema.
Con el apoyo del Proyecto INEFAN-GEF de Protección de la Biodiversidad , el Ministerio del Ambiente elaboró el Plan Estratégico del Sistema Nacional de Áreas Naturales protegidas del Ecuador, estableciendo las directrices de su manejo.
Áreas no protegidas
Existen zonas en las que el proceso de evaluación definirá su prioridad para su inclusión en el SNAP y en la estructuración del futuro Sistema de Areas Protegidas.
De acuerdo a la Simbología :
BMH. Vegetación arbórea muy húmeda, concentrada en una superficie considerable del sector noroccidental, norte de la región Costa, ocupando la parte oriental de la provincia de Esmeraldas, cuencas de los ríos Mira, Mataje, santiago, Cayapas y Onzole; y formando superficies menos representativas en la parte occidental de la provincia del Napo, región oriental, nororiente del país, en la estribaciones de la Cordillera de Galeras, Cotundo y Archidona.
BH. Vegetación arbórea húmeda, constituye la cobertura vegetal más importante en superficie nacional, concentrada en la región oriental, ocupando parte de las provincial de Sucumbíos y Napo y la mayor superficie de las provincias de Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe. En menor proporción se halla en la región Andina, ocupando las estribaciones de la cordillera que desciende a la región costera y Amazonía. En la región costera, zona suroccidental de la provincia de Esmeraldas y noroccidental de la provincia de Manabí, formando manchas dispersas en los alrededores de la Reserva Ecológica Mache-Chindul, se localizan, remanentes menos importantes.
BS. Vegetación arbórea seca y muy seca, es la cobertura vegetal localizada en la región costera central y sur, al sur occidente de la provincia de Manabí, occidente de la provincia del Guayas y sur occidente de las provincias de El Oro y Loja. Los remanentes más importantes los tiene la Península de Santa Elena. (Prov. del Guayas) y el sur de la provincia de Loja.
AH. Vegetación arbustiva húmeda de altura. Las superficies con esta cobertura vegetal están localizadas al norte y centro de la región Andina y con mayor importancia en el sur, formando la franja superior de los bosques húmedos de las estribaciones orientales y occidentales de la cordillera.
AS. Vegetación arbustiva seca y muy seca: la mayor parte de esta cobertura vegetal se la encuentra sobre la parte sur occidental de las provincias de Guayas, El Oro y Loja y en el sector occidental, centro y sur de la provincia de Manabí.
P. Vegetación herbácea perenne de altura: ocupan superficies importantes en el centro y sur de la región Andina, menos significativas en la zona norte y en las costas superiores de la cordillera de los Andes (Sierra Alta) sobre la vegetación arbustiva húmeda de altura(matorral).
M. Bosque de mangle: los remanentes más importantes de esta formación vegetal están en la provincia del Guayas, en las Islas Escalante y Mondragón entre los Esteros Salado y Río Guayas y frente al canal de Jambelí. En la franja costera de la provincia de El Oro se mantienen importantes superficies.
Evaluación
Los diferentes tipos de cobertura vegetal natural no protegida, son relacionados con los ecosistemas naturales que interactúan en los diversos espacios geográficos del país, con funciones específicas en los mismos. Se han definido los ecosistemas: páramo, bosque andino-montano, bosque andino de estribación, bosque húmedo tropical, bosque pluvial, bosque húmedo de la cordillera costera, bosque seco tropical y manglar.
La evaluación de áreas naturales actuales no protegidas comprende la estructuración de unidades de análisis espacial, valoración de calidad ambiental, jeranquización y definición preliminar de las categorías de manejo en las áreas naturales potenciales.
En el proceso de evaluación. no es posible realizar un análisis comparativo entre los ecosistemas naturales, porque cada uno representa una unidad importante y singular por sus bienes y servicios específicos. Ha sido necesario estructurar unidades espaciales para aplicar los parámetros de evaluación y conformar espacios geográficos adecuados para la futura propuesta de elementos para el ordenamiento del SNAP.
Los criterios adoptados para la estructuración de las UNOT, en la región costera, responden a la delimitación de unidades simples conformadas por un solo ecosistema; en la Sierra , se considera a unidades complejas con más de dos ecosistemas, porque en la cordillera Andina, son complementarias en sus funciones las diversas formaciones vegetales que definen el paisaje vertical Andino, y por tanto, deben ser consideradas en su conjunto y no individualmente.
En la Amazonía , se toman en cuenta unidades simples integradas por un solo ecosistema y unidades complejas integradas por ecosistemas diversos y continuos. La gran extensión de las áreas naturales en esta región, dominó en el criterio de potencialidad de la tierra (uso potencial) también utilizado para discriminar áreas con aptitudes agro productivas (uso múltiple), que las excluirán del objetivo propuesto en el estudio.
Jerarquización
La jerarquización permite asignar a las unidades naturales un grado de importancia, según el valor de la calidad ambiental obtenida en la matriz, su localización espacial y el valor biológico (ib4), función e influencia en la conservación e la vida silvestre.
De esta forma, se discriminan tres categorías: Zonas Potenciales para Áreas Protegidas, para Correderos Ecológicos, para Zonas de Ampliación de las Arreas Protegidas Actuales.
En la determinación de categorías de manejo para las potenciales áreas protegidas se consideran aplicables los requisitos de la calidad ambiental y la superficie, que relacionan los valores ecológicos, biológicos, socioeconómicos, históricos y culturales que ameritan la protección de un área. Las UNOT tienen una superficie mínima superior a las 10.000 hectáreas , lo cual permite considerarlas para la categoría de Reserva Ecológica o Parque nacional.
En la definición preliminar se consideran la alternativas de integrarlas dentro de la misma categoría de manejo del área a la que se anexaría; y, enmarcarlas en la categoría de Bosque Protector, esta última alternativa sería viable en el caso de que las condiciones del contexto socioeconómico y de prisión rural en al áreas determinen una situación conflictiva con la población.
Los potenciales corredores ecológicos son calificados por la ubicación en el espacio geográfico y la calidad ambiental.
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| SISTEMA
NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS |
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Guía del Patrimonio de Areas Naturales Protegidas del Ecuador
| PROYECTO SISTEMAS NACIONAL DE AREAS PROTEGIDAS (SNAP GEF) |
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Informe de Auditorias: 2004, 2005, 2006 |
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| BENEFICIOS |
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Estabilización de las funciones hidrológicas.- La cubierta vegetal en las cuencas es importante porque actúa como "esponja" para regular y estabilizar los escurrimientos, evitando las inundaciones en la época lluviosa y aumentando la captación de agua en la temporada seca.
- Estabilización de las funciones hidrológicas.- La cubierta vegetal en las cuencas es importante porque actúa como "esponja" para regular y estabilizar los escurrimientos, evitando las inundaciones en la época lluviosa y aumentando la captación de agua en la temporada seca.
- Estabilidad del clima.- Los bosques ayudan a mantener la precipitación y temperatura locales, beneficiando a las áreas agrícolas aledañas.
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Protección
de suelos.- La vegetación natural
evita los deslizamientos de tierra,
rediciendo la peligrosa acumulación
de sedimentos en canales de irrigación
y presas hidroeléctricas
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Protección de recursos energéticos.- El ser humano utiliza muchas especies vegetales y animales como alimento, medicinas y materiales. Hay miles de especies que pueden tener un uso potencial. Los recursos genéticos silvestres son esenciales para mantener y mejorar las especies domesticadas.
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Conservación de recursos renovables.- Las áreas naturales proporcionan numerosos recursos biológicos que puedan ser recolectados y manejados en forma sustentable.
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Conservación de la diversidad biológica.- Las áreas naturales protegen la etapas cruciales de los ciclos de vida de especies que son ampliamente aprovechadas fuera de las reservas.
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Promoción del turismo y la recreación.- Las comunidades locales, los visitantes nacionales y extranjeros se benefician de las oportunidades para el turismo y la recreación que ofrecen las áreas protegidas.
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Generación de fuentes de empleo.- Las plazas de empleo creadas dentro de un área protegida, generan otras fuentes de trabajo en la educación, recreación y turismo.
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Provisión de oportunidades para la investigación.- Las áreas protegidas constituyen laboratorios naturales para la realización de estudios aplicados que orientan adecuadamente el manejo de los recursos del país.
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Provisión de facilidades para la educación.- Las áreas naturales proporcionan importantes oportunidades para el desarrollo de programas educativos sobre la naturaleza y sus procesos ecológicos.
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Mejoramiento de la calidad de vida.- Los habitantes locales y las comunidades aledañas a un área protegida, disfrutan de un ambiente puro y limpio, saludable y hermoso.
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Preservación de valores tradicionales y culturales.- La protección de áreas naturales contribuye a la conservación de sitios de importancia cultura y lugares aptos para realizar prácticas tradicionales de manejo de recursos.
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Orgullo y patrimonio nacional.- Las áreas protegidas constituyen el patrimonio natural de la nación y, en muchos casos, pueden ser reconocidas como Patrimonio Natural de la Humanidad .
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La
diversidad biológica es la variedad de genes,
especies y ecosistemas presentes en una región
determinada.
La normal utilización
diaria de muchos productos en nuestras vidas no impide
pensar que la mayoría son de origen natural.
Artículos de caucho, alimentos elaborados en
base de cacao, fármacos, materiales de construcción
o insecticidas, tienen su origen en especies de plantas
y animales.
| En
la actualidad algunos de estos son productos
de laboratorio, pero originalmente fueron
obtenidos de alguna especie silvestre. Los
potenciales usos económicos y científicos
de la biodiversidad y sus aplicaciones en
la industria, agricultura y medicina son
todavía insospechados.
La biodiversidad
biológica y cultural del país
son esenciales para mejorar la producción
de alimentos y fibras naturales, proveer
materia prima para la innovación
científica, médica y mantener
opciones abiertas para el aprovechamiento
racional de los recursos naturales. La conservación
de la riqueza biológica y cultural
es un elemento esencial para alcanzar un
desarrollo ambientalmente sano y socialmente
justo
En los
Parques Nacionales y Áreas de Reserva
legalmente protegidas en nuestro país,
existe el potencial peligro de que sus recursos
sean destruidos aceleradamente por los efectos
de la exploración y explotación
minera y petrolera, explotación ilegal
de los bosques, cacería y tráfico
ilegal de especies, invasión de colonos
y traficantes de tierras y, expansión
de las actividades agrícolas y ganaderas
en zonas frágiles.
La conservación
del ambiente significa usar los recursos
de manera racional y sustentable, evitando
que se atente contra los procesos ecológicos
sin comprometer las posibilidades y calidad
de vida de futuras generaciones.
El apoyo
de las poblaciones que viven dentro o en
los alrededores de las áreas protegidas,
es vital para garantizar a largo plazo la
conservación y mantenimiento del
patrimonio natural del país.
A fin
de preservar la naturaleza ecuatoriana,
es imprescindible una acción responsable
y de compromiso nacional con las actuales
y futuras generaciones.
Objetivo
permanente
El Consejo
de Seguridad Nacional, principal asesor
del Presidente de la República en
todas las instancias de interés nacional,
acogió la inquietud sentida en diferentes
sectores de la población y acogió
la preservación del medio ambiente
como uno de los objetivos nacionales permanentes
del Estado. El actual Gobierno y los futuros
deberán enfrentar el gran reto de
trabajar por el mantenimiento de los procesos
ecológicos vitales y la conservación
de los recursos naturales.
El establecimiento
y manejo de las áreas protegidas
son esenciales para el desarrollo de la
nación y dignas de inversión
pública, como lo son la defensa nacional,
la salud y la educación. En efecto
invertir en mejorar su manejo, es hacerlo
por el bienestar de todas la sociedad, puesto
que éstas brindan bienes y servicios
estratégicos.
Valoración
Económica
Los aporte
que las áreas protegidas puedan brindar
al desarrollo socioeconómico del
país, son importantes. El uso sustentable
de los recursos: agua, suelo, flora, paisaje,
fauna, puede beneficiar eficientemente a
las poblaciones.
Las actividades
compatible con la conservación y
los usos bajo conceptos de sustentabilidad,
pueden crear e impulsar nuevas fuentes de
empleo, el mejoramiento de la calidad de
los servicios básicos y de la calidad
de vida de innumerables sectores de la población.
En el
Ecuador no se ha impulsado la valoración
económica de los recursos naturales
existentes en las áreas protegidas,
siendo la actividad eco turística
una de las pocas que genera ingresos económicos.
La biodiversidad
de los ecosistemas, especies y genes, no
es muy conocida en el país, por lo
que no es utilizada y valorada.
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Las áreas protegidas cumplen con una infinidad de funciones que benefician a la humanidad, pudiendo destacar entre las principales las siguientes:
- Conservación in situ de la biodiversidad
- Fuentes generadoras de alimentos, bienes y servicios en beneficio de las poblaciones
- Producción de agua
- Regulación del clima
- Captación de gas carbónico
- Protección de cuencas hidrográficas mediante la overtura vegetal
- Control de inundaciones y corrientes
- Control de la erosión
- Producción de oxígeno
- Oportunidades de educación, investigación, recreación y turismo
Se constituyen en espacios para el sustento y desarrollo de comunidades y pueblos ancestrales.
Estas funciones constituyen los servicios ambientales que no han sido valorados económicamente y no han merecido la importancia que tienen para la sociedad ecuatoriana.
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| MAPA DEL SISTEMA NACIONAL DE BOSQUES PROTECTORES DEL ECUADOR |
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| MAPA DEL PATRIMONIO FORESTAL DEL ESTADO |
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| ZONAS INTANGIBLES |
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Introducción
El 29 de enero de 1999 se declaran dos zonas intangibles en la Amazonía del Ecuador por su excepcional importancia cultural y natural, a través de un acuerdo de soberanía de propiedad. Cuyabeno - Imuya y Yasuní son declaradas zonas intocables, en donde se prohíben las actividades mineras y las de explotación de madera, así como cualquier actividad humana que ponga en peligro la integridad cultural y biológica de éstas zonas.
Qué son zonas intangibles ?
Son espacios protegidos de excepcional importancia cultural y biológica en los cuales no puede realizarse ningún tipo de actividad extractiva debido a su valor ambiental, no solo para la región, sino para el país y el mundo.
La declaratoria de zona intangible incluye el reconocimiento, respeto y apoyo a los derechos territoriales, colectivos y al uso cotidiano y doméstico de los recursos naturales por parte de los pueblos indígenas, lo cual significa garantizar la sobrevivencia de la zona y potenciar el desarrollo de sus sistemas sociales, económicos y culturales; es decir, se trata de propiciar un medio para proteger los ecosistemas, reconociendo al mismo tiempo el papel y los esfuerzos de muchas comunidades nativas, que a través de sus propias culturas han protegido y manejado su entorno.
Declarar la intangibilidad donde existen reservas o bloques petroleros que exigen enormes inversiones, es asumir con responsabilidad el hecho de no poner en riesgo una amplia variedad de recursos que presentan múltiples opciones y por lo tanto, mantener el equilibrio entre las zonas dedicadas a la extracción y aquellas que pretenden ser conservadas.
Zona Cuyabeno - Imuya
| Dato |
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Descripción |
| Ubicación |
Provincia de Sucumbíos y una pequeña porción en Orellana |
| Creación |
Julio 26, 1979 Acuerdo Interministerial No. 322 |
| Superficie |
603.380 ha 1490.932 acres |
| Zona de Vida |
Bosque húmedo Tropical |

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La zona intangible Cuyabeno - Imuya , se encuentra dentro de da Reserva de producción Faunística Cuyabeno . Es una zona de bosque húmedo tropical que aloja una gran diversidad de especies de animales y plantas, muchas de ellas endémicas.
Su relieve es bastante variable y accidentado. El clima es típico de la selva tropical, con lluvias abundantes durante casi todo el año.
En la zona de Imuya se definen dos estaciones anuales: una lluviosa y otra seca. En la primera se da una recolonización progresiva de especies acuáticas que crecen y germinan con rapidez, mientras que en la segunda, las lagunas tienden a secarse en su totalidad y existe una alta migración de animales acuáticos hacia los ríos principales.
Es atravesada por los ríos Cuyabeno , Agruarico , Zábalo y Lagarto, así como por un enorme conjunto de lagunas y ríos, compartidos con Perú ( Imuya .
El sistema lacustre de los ríos Imuya y Lagarto es único en el mundo, tanto por su gran extensión, mayor a las 10.000 ha , como por la variación en su profundidad y la presencia de enormes pantanos de palma a su alrededor.
Constituye parte de un sistema de humedales que forman una de las pocas muestras de áreas inundables en la Amazonía ecuatoriana.
A lo largo y ancho de este ecosistema, se encuentran muchas especies que en otros lugares se han visto amenazadas por la destrucción del hábitat, entre ellos el delfín rosado o bufeo y el manatí o vaca marina, la nutria gigante, el capibara, el tintín o pipele , la guanta, la guatusa, el saíno , el venado rojo, el mono aullador, el chichico , la boa, los caimanes y otros, que han encontrado aquí un espacio para sobrevivir. El grupo más grande de animales lo representan las aves, donde se destacan los pericos, papagayos, águila arpía y el prehistórico hoatzin . Entre los peces sobresalen los gigantes paiches , las pirañas y las anguilas eléctricas.
En el bosque húmedo del Cuyabeno existen árboles como el macrolobion , la ceiba , palmas de diversos géneros como el pambil, chontaduro y la chambira , además de plantas acuáticas. La vegetación de las riberas de los ríos es muy variable. Entre las plantas frutales se destacan los cocos, las nueces, el maní de árbol, las guabas, el zapote silvestre, la uva de árbol, el cacao silvestre, el cerezo de tierra y otros.
Este espacio de vida diversa y abundantes recursos, ha constituido el soporte del proceso sociocultural e histórico de los pueblos Siona , Cofán y de algunas comunidades Quichua Amazónicas.
Los Siona
Los Siona y los Siecoya Pai , más conocidos como Secoya, son dos grupos étnicos que pertenecen a la familia lingüística Tukano Occidental. Actualmente se encuentran distribuidos entre Colombia, Perú y Ecuador, en la cuenca del Río Aguarico . Estos grupos han sido considerados por etnólogos, en proceso de fusión cultural. Sin embargo son dos grupos étnicos con proyectos culturales diferentes.
La comunidad Siona de Puerto Bolívar, está ubicada en las orillas del río Cuyabeno dentro de la Reserva de Producción Faunística del mismo nombre.
Su economía se basa principalmente en la horticultura. Cultivan diferentes variedades de yuca, plátano y maíz. La caza y la pesca complementan la necesidad proteica de la población. Los Siona de Puerto Bolívar han encontrado en el turismo comunitario un medio para satisfacer sus necesidades, valorizar su cultura, fortalecer su identidad y proteger los frágiles ecosistemas allí existentes.
Los A´i Cofán
Los cofanes se auto definen como a´i (hombres, gente) y se encuentran asentados en la región fronteriza entre Ecuador y Colombia en las cuencas de los ríos Aguarico y Bermejo.
Desde fines de los años 60, el pueblo Cofán fue uno de los más afectados por las actividades petroleras, su sistema social y cultural fu alterado por los cambios alterados que trajo la colonización y el aparecimiento de centros poblados alrededor de los campamentos petroleros. Su territorio fue fragmentado por la construcción de carreteras y la entrega de tierras a los inmigrantes colonos, por lo que hoy no cuentan con un territorio global, sino disperso y dividido en comunidades.
La economía Cofán se basa en la caza, pesca, recolección y horticultura. Actualmente crían especies menores destinadas al mercado y han introducido cultivos como maíz, café y cacao para la comercialización.
Los Quichua
Los Quichua Amazónicos que habitan en esta zona intangible conforman las comunas conocidas como Playas de Cuyabeno y Zancudo. Su actividad principal es el eco-turismo, el cual se desarrolla en convenio con operadoras locales.
Los Quichuas son los representantes de una población multiétnica constituida históricamente por lazos matrimoniales entre individuos de distintos pueblos nativos de la Amazonía como los Quijos, los Záparos , los Canelos o los Achuar y se identifican como Runas o " Sacha Runas" (gente de la selva. Así los Quichua Amazónicos son un pueblo que ha conseguido fortificarse a través de un proceso de construcción de una identidad en la diversidad.
Para su subsistencia, los Quichuas desarrollan en sus comunidades sistemas agroforestales ancestrales de producción, alrededor de unidades familiares de producción, conocidas como chacras, en las cuales se imita la dinámica y estructura de la selva para la obtención de productos alimenticios.
Núcleo del Parque Yasuní y Territorio Tagaeri - Taromenane
| Dato |
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Descripción |
| Ubicación |
Provincias de Orellana y Pastaza |
| Creación |
Julio 26, 1979 Acuerdo Interministerial No. 322. declarado por la UNESCO como Reserva de Biosfera en 1989 |
| Superficie |
982.000 ha 2426.489 acres |
| Zona de Vida |
Bosque húmedo Tropical |
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La zona intangible Núcleo del Parque Yasuní (PNY) y Territorio Tagaeri - Taromenane , abarca la parte sur del Parque Nacional Yasuní y una parte al sur-este del Territorio Huaorani . Esta zona dedicada a la máxima protección a largo plazo, en el marco de su condición de Reserva de Biosfera, es también reconocida como territorio de los grupos Huaorani sin contacto conocidos como Tagaeri y Taromenane .
El PNY se extiende en las cuencas de los ríos Yasuní , Cononaco , Nashiño y Tiputini . Existen áreas de elevaciones, donde predomina un paisaje formado por una sucesión infinita de pequeñas colinas, así como también zonas planas que se ven afectadas permanentemente por inundaciones en la temporada lluviosa, debido al crecimiento de los ríos. Allí cuelen formarse zonas pantanosas.
El extenso bosque de Yasuní es uno de los más ricos y variados. Entre las especies maderables se encuentran motilones, canelos, copales, bálsamo, caoba, caimito, jigua , sapote y especies como la balsa y la tagua que los indígenas emplean para la elaboración de artesanía. Las especies de palma más comunes son la chambira , la chonta, el palmito, pambil y la ungurahua , esta última utilizada como alimento, medicina y material de construcción. La flora varía de acuerdo a la topografía.
La declaración de esta zona como intangible busca detener el avance de la actividad petrolera y la colonización que ha transformado porciones del Yasuní en zonas marcadas por una acelerada deforestación y áreas agrícolas.
Los Huaorani
Históricamente el pueblo Huaorani ha habitado el territorio comprendido entre los ríos Napo y Curaray . Su hábitat se mantuvo al interior de las tierras, en los espacios interfluviales , quedando estratégicamente aislados de los otros grupos humanos regionales. El contacto iniciado a fines de los años 50 por los misioneros evangelistas del Instituto Lingüístico de Verano (ILV) los indujo a rápidos cambios sociales, culturales, económicos y políticos.
Este pueblo se estructuró en pequeños grupos esparcidos -manteniendo entre ellos vínculos de parentesco- alrededor de la autosubsistencia .
El modelo económico Huaorani es de cazadores / recolectores, con una horticultura reducida. La variedad de las plantas cultivadas es débil y éstas no son más que complementarias a los productos de la caza y de la recolección, principales fuentes de abastecimiento alimenticio.
Los contactos con la sociedad nacional han sido complejos, traumáticos y hasta violentos. Ha existido una guerra que ha provocado varios enfrentamientos y muertes de bando y bando. Los conflictos con grupos colonos, otras etnias, misioneros y empresas petroleras, les ha generado un imaginario adverso, lleno de distorsiones y prejuicios.
Los Tagaeri y Taromenane
El nombre del grupo Tagaeri o Tagairi se deriva del jefe Tagai o Taga , quien a fines de los años 60 reagrupó a algunos Huaorani que querían mantener su sistema social y cultural ancestral sin influencia externa, rechazando la política de reducción impuesta en el Protectorado bajo control del ILV. Así, los Tagaeri se aislaron, al iniciar una progresiva migración desde la región del alto Tiputini hacia la de los ríos Tigüino y Shiripuno . El nombre sigue utilizándose por su alta carga simbólica, a pesar de la probable muerte de Taga en 1984.
Los Tagaeri rechazan toda relación no solo con la sociedad nacional sino también con los demás Huaorani , con quienes mantienen un estado de guerra. Durante los últimos lustros, los pocos contactos con los Tagaeri han estado marcados por la violencia, particularmente durante la exploración del bloque 17 entre 1986 y 1987.
La declaratoria de intangibilidad garantiza la supervivencia de estos grupos étnicos, respetando su voluntad de permanecer aislados y desenvolverse conforme a sus propios valores y tradiciones, al mismo tiempo que protege a perpetuidad los ecosistemas de los cuales dependen. |
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| MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL DEL MANEJO DE VIDA SILVESTRE |
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El manejo de la vida silvestre requiere como parte esencial contar con un marco conceptual claro y preciso que puntualice los principios ecológicos y socioeconómicos fundamentales a fin de conferir el marco político y legal que requiere su gestión. Tales principios fundamentales rebasan el campo meramente semántico y tienen severas implicaciones para la administración y el manejo ya que de no ser claros distorsionarían y entorpecen el proceso de la gestión en materia de vida silvestre.
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En el Ecuador es particularmente crítico contar con un marco conceptual sólido y científicamente fundamentado ya que en la actualidad la administración y el manejo de la vida silvestre está plagado de inconsistencias e incongruencias que dificultan la gestión en materia de vida silvestre. Partiendo del análisis de los aspectos científico-técnicos más relevantes desarrollados a nivel nacional e internacional, pero considerando la realidad nacional, proponemos el marco teórico-conceptual que establece de manera clara y concisa los conceptos y definiciones relacionadas al manejo y la conservación y el uso sustentable de la vida silvestre. Tales conceptos confieren una base científica y técnica sólida la misma que a su vez quedará reflejada en las políticas nacionales, en la normativa legal y en las propuestas programáticas de acciones prioritarias que le confieren carácter práctico.
1. EL CONCEPTO DE VIDA SILVESTRE
1.1. El concepto de vida silvestre en el ámbito internacional
El término vida silvestre es de origen reciente habiéndose acuñando a principios de los 1900s con la publicación del libro " Nuestra vida silvestre en desaparición: su exterminación y preservación " de William Hornaday. Inicialmente el término fue usado en Norteamérica e Inglaterra y su significado tradicional fue muy restrictivo ya que se refería únicamente a especies cinegéticas (animales de caza deportiva) de aves y mamíferos . The Wildlife Society creada en Norteamérica en los 1930s amplió el significado de vida silvestre, incluyendo a "todos los vertebrados y las plantas y animales con los que se encuentran asociados". Sin embargo, en 1940 cuando estuvo a punto de firmarse un Decreto Presidencial creando el "Servicio de Vida Silvestre de los Estados Unidos", la intervención burocrática y los intereses particulares del sector pesquero en última instancia persuadieron para la creación de un "Servicio de Pesquerías y Vida Silvestre de los Estados Unidos" (U.S. Fish and Wildlife Service), de esta manera excluyendo implícitamente a los peces como elementos de la vida silvestre.
Las concepciones tradicionales de vida silvestre están quedando relegadas y al concepto de vida silvestre en la actualidad se le confiere un sentido más amplio y cada vez con más frecuencia se lo usa para referirse a " todas las formas de vida silvestres sean estos animales, plantas o microorganismos ".
1.2. El concepto de vida silvestre en el Ecuador
La Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales y Vida Silvestre de 1981 define simplemente a la vida silvestre como: la fauna (animales) y flora (plantas) silvestres. A su vez, esta Ley establece que la flora silvestre es "el conjunto de especies vegetales nativas, que crecen espontáneamente", identificando a la flora nativa como los "vegetales propios" del país o de una región. Mucho más abierta es la definición de fauna silvestre que está definida como "los animales silvestres, sin distinción de clases o categorías zoológicas que viven en forma permanente o temporal en los ecosistemas acuáticos, terrestres y atmosféricos". También considera como vida silvestre "las especies domésticas que, por disposición del Ministerio del Ambiente, deban ser manejadas como silvestres para evitar su extinción, o con fines de control".
Lo anterior es indicativo de que el concepto de vida silvestre no ha sido definido de manera exhaustiva por el sistema legislativo ecuatoriano. Esto tiene serias implicaciones para la administración y manejo de la vida silvestre especialmente en relación a la competencia institucional del Ministerio del Ambiente. Así, al incluirse como vida silvestre únicamente a la flora y fauna (plantas y animales), tácitamente quedan excluidas de la competencia del Ministerio del Ambiente los otros tres reinos restantes, que también son parte de la vida silvestre. Ningún cuerpo legal tampoco establece qué ente estatal tendría bajo su jurisdicción el manejo y la conservación de los reinos Procarionta, Mycota y Protista. Por otro lado, desde el ámbito geográfico también generan ambigüedades sobre la competencia institucional sobre otros grupos de organismos animales y vegetales. Quién debe velar por la gran diversidad de vida silvestre contenida en estos reinos, muchos de los cuales tienen un enorme potencial de uso que solo recientemente empieza a ser reconocido? Desde una perspectiva técnica, la administración de estos elementos de vida silvestre debería corresponde al mismo ente estatal bajo cuya jurisdicción está la flora y fauna.
1.3. El concepto de vida silvestre en el marco institucional
Vida silvestre del Ecuador, son todas las formas de vida nativas al País o migratorias, que no han sido modificadas genéticamente por procesos artificiales, sin distinción de categoría taxonómica o tipo de ambiente/hábitat, y que a nivel de especie o variedad mantienen o mantuvieron al menos una población viable de existencia libre (no en cautiverio) en sus hábitats naturales de cuyos procesos evolutivos y ecológicos han formado parte integral.
Según esta definición, la vida silvestre incluye a todas las formas de vida nativas no domesticadas ni manipuladas genéticamente por selección artificial o mecanismos biotecnológicos, sean estas de ambientes/hábitats terrestres, acuáticos (marinos, dulceacuícolas y otros) o aéreos, pertenezcan a cualquiera de los cinco reinos vivientes modernamente reconocidos (animales, plantas, hongos, protistas y procariontes). No se consideran vida silvestre del Ecuador las especies/variedades nativas que ha sido modificadas genéticamente ni las especies que provienen de la introducción voluntaria o involuntaria del agente humano y que en la actualidad están presentes o establecidas en el País.
Para mayor claridad, cabe destacar que son parte de la vida silvestre todos aquellos organismos que no han sido domesticados a nivel de especie o variedad. Por consiguiente, la domesticación de ejemplares de cualquier especie, su nacimiento o tenencia en cautiverio, en términos técnicos no le quita su condición de organismo silvestre ni al ejemplar ni a la especie en cuestión. También son vida silvestre los ejemplares en cautiverio o semicautiverio de especies al borde de la extinción que ya no mantienen individuos o poblaciones viables en estado libre en su hábitat natural y las especies migratorias.
Entre los organismos vivientes que constituyen la vida silvestre ecuatoriana se pueden reconocer los siguientes tipos de especies y variedades:
Se consideran especies/variedades nativas al Ecuador, aquellas que de manera natural (i.e., sin intervención humana conocida) están presentes en el territorio ecuatoriano, es decir han evolucionado in situ en algún lugar del territorio ecuatoriano o de manera natural han expandido su área de distribución al territorio ecuatoriano, formado así parte de sus procesos ecológicos y evolutivos. Las especies y variedades nativas pueden ser indígenas o endémicas. Especies/variedades indígenas al Ecuador son aquellas cuya distribución geográfica natural se extiende fuera del territorio ecuatoriano. Especies/variedades endémicas al Ecuador, son aquellas cuya distribución geográfica natural está restringida al territorio ecuatoriano. El término endémico es de carácter biogeográfico por lo que desde el punto de vista geográfico es correcto referirse a un endemismo a nivel local, a nivel de país, o a una región biogeográfica. Sin embargo, y desde el punto de vista conservacionista, el concepto de endemismo se aplica fundamentalmente para referirse a especies con áreas de distribución muy localizada (restringida). Bajo estos criterios y para el caso de las aves, por ejemplo, puede considerarse como especies endémicas a aquellas cuyas áreas de distribución no superan los 50 km2. Tales criterios aun necesitan ser establecidos por lo menos al nivel de grupos mayores como plantas, mamíferos, reptiles, anfibios, peces, invertebrados terrestres, invertebrados acuáticos, invertebrados aéreos, microorganismos.
En contraposición a las especies nativas se debe reconocer otros tipos de especies/variedades cuya administración y manejo es crucial para la conservación de la vida silvestre de un país o región biogeográfica. Entre estas especies/variedades se debe mencionar los siguientes tipos: domésticas, genéticamente modificadas (e.g., organismos transgénicos), introducidas (exóticas), translocadas, y ferales.
2. EL MANEJO DE LA VIDA SILVESTRE
La diversidad biológica constituye un gran RECURSO BIOLÓGICO ya que tanto los ecosistemas, comunidades ecológicas, y paisajes naturales, como las poblaciones e individuos de especies silvestres y su diversidad genética, tienen un uso actual (extractivo o alternativo) o potencial o proveen servicios ambientales.
La vida silvestre, como parte constitutiva de la biodiversidad, es un patrimonio del estado y un recurso biológico que requieren ser manejado bajo los principios de la CONSERVACIÓN BIOLÓGICA.
2.1. Perspectiva Histórica del Manejo de la vida silvestre
El concepto de manejo de vida silvestre tuvo sus inicios en el campo de los recursos renovables desarrollado y mas concretamente en estrecha relación con la pesca y el aprovechamiento forestal. Solo muy recientemente el concepto de manejo ha sido extendido a la vida silvestre en general y particularmente a la flora y fauna silvestres.
El Manejo en el Campo Pesquero y Forestal
En el campo pesquero y forestal desde hace varias décadas se utilizó el término uso sustentable de los recursos naturales del cual derivó el término manejo sustentable para referirse al manejo de recursos con el objetivo de producción (rendimiento) bajo el principio del " máximo rendimiento sustentable " ( MRS ) (Cosecha Máxima Sustentable) de los recursos. El MRS de una población silvestre equivale a la extracción exacta de la máxima cantidad de individuos que aun permite que de manera natural la población se regenere (recupere) al ciento por ciento . El manejo sustentable según el principio del MRS tiene como objetivo principal la explotación al máximo, sin agotar el "stock" base del recurso confiriendo la oportunidad de un rendimiento futuro al mismo nivel. Esto sería posible cuando el efecto de la extracción puede ser contrarrestado en forma natural mediante la reproducción y crecimiento, garantizando de esta manera una base poblacional estable y una producción "sustentable" a largo plazo.
El manejo sustentable según lo desarrollado en el campo pesquero y forestal basado en el principio del RMS tiene varios inconvenientes cuando es aplicado a los recursos biológicos como la vida silvestre:
(1) Su visión resulta demasiado estrecha pues focaliza únicamente en la conservación de las poblaciones o stocks individuales sujetos de explotación, ignorando la conservación de la integridad de ecosistemas o comunidades relacionados. Aunque la población se renueve, al ignorar otros componentes de la diversidad biológica como la conservación de los procesos ecológicos y comunitarios y la misma viabilidad genética de los recursos, estos correrían el riesgo de ser afectados negativamente.
(2) Enfatiza la maximización de cosecha y no el de sustentabilidad ecológica de la conservación integral de los ambientes que sustentan el recurso sujeto de explotación. Desafortunadamente algunos autores recientes aun mantienen la idea de que uno de los requisitos del manejo sustentable es que este debe alcanzar la máxima producción para el uso humano.
(3) El nivel de extracción que promueve estaría exactamente al limite de la sustentabilidad de la misma población. Esto requiere como elemento fundamental una sólida base científica , sin la cual no se pueden determinar los parámetros precisos para establecer los niveles de sustentabilidad en relación a un límite de uso. Tal detalle de información biológica del recurso es difícilmente disponible; pero aun, una leve excedente sobre tal limite conduciría a una extracción no sustentable pues el recurso base se vería afectado.
(4) Aun en el caso hipotético de que tales límites fuesen conocidos, la estocasticidad (incertidumbre) inherente a los sistemas naturales como consecuencia de factores climáticos, demográficos y hasta genéticos.
El manejo en el Campo de la Flora y Fauna Silvestres en General
El concepto de manejo de vida silvestre fuera del campo pesquero y forestal ha estado principalmente enfocado hacia el manejo de la fauna como un recurso y ha sido considerado como el proceso de manipulación y control de poblaciones silvestres y sus hábitats con miras a la producción y cosecha para satisfacer necesidades humanas en un marco de sustentabilidad . Este componente de sustentabilidad también fue asociado al concepto de máximo rendimiento sustentable de las poblaciones silvestres, pero evitando la destrucción del recurso, preservando las condiciones de los ecosistemas y garantizando la mantención de la máxima biodiversidad.
Estas visiones sobre el manejo se caracterizan por los siguientes aspectos:
(1) se refieren principalmente al manejo de fauna como un recurso dejando al margen el componente florístico.
(2) involucran el concepto de sustentabilidad, pero
(3) su fin es primordialmente utilitarista, enfatizando el aprovechamiento a través de la producción y cosecha para satisfacer necesidades humanas; aunque las visiones más recientes también consideran el objetivo de la protección;
(4) restringen el concepto de manejo al considerarlo solamente como un proceso de manipulación y control de las poblaciones silvestres y sus hábitats.
2.2. El concepto moderno de Manejo de la Vida Silvestre
El manejo de la vida silvestre con miras a su conservación se basa en los mismos principios de manejo de los recursos renovables pero es más especifico ya que está directamente enfocado al manejo de poblaciones silvestres particulares . Por consiguiente, y recogiendo los elementos esenciales de las definiciones anteriores, puede definirse de la siguiente manera:
El Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre comprende el conjunto de decisiones y acciones planificadas que tienen como fin mantener poblaciones silvestres a través de su protección , rehabilitación/recuperación y el aprovechamiento ecológicamente sustentable que garantice tanto la capacidad de regeneración de las poblaciones silvestres como la mantención de las condiciones de los ecosistemas y la máxima diversidad biológica.
Las decisiones y acciones que guían el manejo deben estar basadas en principios científicos y técnicos y en consideraciones de carácter social, político y legal.
El manejo para la conservación de la vida silvestre tiene como sujeto las poblaciones silvestres y puede ser de carácter proteccionista, de restauración y de uso sustentable.
El manejo de poblaciones silvestres con fines de protección, recuperación o uso sustentable , de una especie o población particular puede involucrar acciones directas sobre esta población focal (e.g., facilitar alimentación, reproducción) e indirectas como aquellas que se efectúan sobre otras especies (e.g., depredadores, competidores). También podría implicar la manipulación de hábitats para asegurar la sobrevivencia de una especie amenazada, la protección de ambientes alterados o antrópicos, como es el caso cuando éstos son las únicas áreas que sustentan a alguna especie amenazada. El manejo con fin de protección está principalmente enfocado a especies o poblaciones en alguna categoría de amenaza y puede involucrar actividades de control (reducir crecimiento o expansión) de ciertas poblaciones silvestres (cuando de manera no natural hayan tomado ventaja) o especies exóticas a fin de asegurar la sobrevivencia de las especies silvestres. El manejo de poblaciones silvestres también debe prever la translocación y la reproducción y cría en cautiverio con fines de repatriación . El manejo para el aprovechamiento sustentable no solo se refiere a la producción/cosecha sustentable sino también al aprovechamiento mediante usos alternativos (no extractivos).
Algunas aclaraciones con respecto al Manejo de Vida Silvestre:
(1) El concepto de manejo no es sinónimo de conservación. Aunque estos conceptos están muy relacionados, la conservación es un objetivo del manejo, pero el manejo per se no es un objetivo sino un mecanismo para lograr un objetivo; el manejo tiene una esencia práctica y es una herramienta para la conservación.
(2) Manejo no es sinónimo de uso, tenencia o manipulación. Ni el uso de recursos silvestres, ni la tenencia o manipulación de ejemplares de vida silvestre necesariamente implican que estos estén siendo manejados (persiguen objetivos establecidos).
3. FORMAS DE MANEJO DE VIDA SILVESTRE
3.1. Manejo Directo,
se refiere a las decisiones y acciones que se aplican e influyen directamente sobre las poblaciones e individuos silvestres (en condiciones ex situ o in situ ) o a su hábitat (necesariamente in situ ). Se refiere a acciones relacionadas con el incremento, la estabilización o la disminución de una determinada población silvestre, ya sea actuando directamente sobre las poblaciones o indirectamente sobre los factores que determinan la situación de la población. El manejo directo puede ser de carácter activo (manipulativo) o pasivo (vigilancia o custodia).
3.1.1. El Manejo Activo (Manipulativo),
es de carácter manipulativo y se efectúa de manera directa sobre una o varias poblaciones o de manera indirecta cuando no se manipula a las poblaciones objetivo sino a otras poblaciones interactuantes (e.g., depredadores, parásitos, competidores, alimento) o a su hábitat. Sus objetivos pueden ser el de restauración , control / reducción o la utilización sustentable de las poblaciones de vida silvestre. Puede realizarse in situ , ex situ , o en una combinación de ambos. Este tipo de manejo es adecuado cuando el objetivo es (1) salvar alguna población de su virtual o inmediata extinción, (2) el fomento de la producción natural de una población para aprovecharlo, (3) o reducir/controlar una población que se incrementa a niveles anormales.
3.1.2. El Manejo Pasivo (de Vigilancia),
de carácter preventivo/protectivo, estrechamente vinculado con el objetivo de protección (preservaci&oac | | | |